Atrás

Sistemas de tratamiento de agua le apuestan a mejorar la calidad de vida de los habitantes de los pueblos palafitos

Por: Evert José Cantillo / Profesional de Apoyo - Comunicación Científica

 

Desarrollo de innovaciones con energías no convencionales y sostenibles en la obtención de agua segura en comunidades palafíticas de la Ciénaga Grande de Santa Marta – CGSM Magdalena, abreviadamente “Agua Segura” es el proyecto con el que las comunidades de Nueva Venecia y Buenavista (corregimiento de Sitio Nuevo, Magdalena), podrán acceder a agua potable gracias a un sistema que produce 4.000 litros del líquido por día y que beneficiará alrededor de 1.000 personas.

 

La iniciativa, liderada por el INVEMAR con recursos del Sistema General de Regalías, y desarrollada por los habitantes de ambas comunidades, contempló la construcción de dos prototipos de granjas de agua conformadas por dos sistemas diferentes de tratamiento del líquido.

 

 

 

El primero, es un sistema de tratamiento de agua tipo convencional, que, utilizando la radiación solar como única fuente de energía, realiza procesos de filtración, microfiltración y desinfección con cloro, permitiendo obtener agua apta para el consumo humano. El segundo sistema por su parte, está compuesto por una serie de destiladores solares, que, empleando también la radiación solar, simula parte del ciclo hidrológico mediante procesos de evaporación, condensación y escorrentía, que separan elementos contaminantes físicos, químicos y microbiológicos del agua, volviéndola apta para su consumo.

 

El proyecto incluye la instalación, puesta en marcha y operación de una estación hidrometeorológica en el corregimiento de Buenavista, para el monitoreo en tiempo casi real de las condiciones ambientales del área de implementación tales como: temperatura, radiación solar, humedad, velocidad y dirección del viento, precipitación, presión barométrica, con el fin de obtener relaciones directas entre dichas condiciones ambientales con la cantidad y calidad de agua obtenida, y adicionalmente ser soporte para la toma de decisiones informadas en el ecosistema, dado que también se monitorean en la Ciénaga variables como nivel del agua conductividad, salinidad, oxígeno disuelto y pH.

 

El primer prototipo de granja de agua está compuesto de dos tanques de almacenamiento de agua cruda de 1000 litros cada uno, dos filtros multimedia, un sistema de microfiltración con dos bujías de cinco y veinte micras para pulimiento, una motobomba, un sistema de dosificación automático de cloro y un tanque de agua producto con capacidad de mil litros.

 

 

 

 

En cuanto al segundo prototipo, cada uno cuenta con 12 destiladores en fibra de vidrio conectados a un tanque de almacenamiento que, por medio de un control de flujo automático, distribuye el agua cruda para su procesamiento por destilación solar. Pero la parte técnica no es lo único, pues el proyecto contempla un componente de fortalecimiento de capacidades comunitarias a través de la democratización y/o acceso a la información, a través de una serie de capacitaciones con enfoque diferenciado a la población de los palafitos, en torno a la implementación de las granjas de agua, su operación y mantenimiento, así como de la importancia realizar un buen manejo y gestión del agua, con el fin de asegurar  sostenibilidad de la iniciativa para mejorar las condiciones de toda la población.

 

La implementación de estos dos prototipos de granjas de agua fue concertada con la comunidad, así como también el uso prioritario del agua producida, enfocado principalmente en abastecer a las escuelas, centro de salud y población vulnerable en ambos corregimientos palafíticos. Durante la visita llevada a cabo por el equipo del INVEMAR, el capitán Francisco Arias Isaza, director general, instó a las comunidades a mantener el compromiso de abastecimiento de las plantas, que se hace mediante el transporte del agua en bongoducto, una embarcación que puede llegar a transportar entre 6.000 y 12.000 litros de agua desde el caño Aguas Negras, e hizo énfasis en contar con un sistema de administración comunitario que a futuro asegure la sostenibilidad y funcionamiento de las granjas de agua.

 

Gracias a estos sistemas, la comunidad garantizará un mejor acceso al agua potable, al tiempo que podrán ofrecer sin riesgo para la salud de las personas los servicios turísticos de la Ciénaga. “Para nosotros es una felicidad este proyecto porque por muchos años hemos luchado por tener agua potable. Esperamos que con este proyecto los problemas de salud que por años hemos sufrido, como problema estomacal y en los riñones disminuyan”, expresó Andreina Álvarez Mejía, habitante de Buenavista.